ReNaCeR...


Varios días han pasado, y yo, cual títere del determinante porvenir, he concentrado mis energías para que todos los acontecimientos necesarios, los puntos de quiebre, lleguen a mi vida. Estos días más que nunca han venido recuerdos a mi presente, y ellos se presentaban en momentos exactos, remarcando lo vivido en ese instante, haciéndome sentir la importancia del mismo en mi existencia. Así por ejemplo llegó el día de acabar la universidad; y como estaba escrito, recordé en el momento exacto porque entré a la ESPE; como mi madre me llevaba a la universidad de la cual me enamoré, y me decía que no me preocupe por nada, que ella se iba a encargar de todo, sellando así el camino que yo iba a recorrer por varios años. Ese día al concluir mi defensa de tesis, no me sentí feliz, porque no estabas mamá, ese logro era para ti, como me supiste hacer entender alguna vez, ese día iba a ser uno de los más hermosos en tu vida.

Luego, como estaba escrito, realicé mi viaje al Perú, el cual estaba planeado ya hace varios meses, pero calzó perfectamente luego de mi graduación sin haberlo planeado. Con todos los sentimientos retorciéndose dentro de mí, con los líos internos que empezaron a surgir, cogí mis maletas y me fui para el Cusco. Estando allá, en medio de la fascinación diaria por recorrer lugares llenos de tanta energía, di cuenta de cuál era la solución que necesitaba en mi vida; simplemente debía romper otra cadena que me ata, debía eliminar el lastre nuevamente, pero esta vez era uno que se encontraba en mi inconsciente. Entonces como debía de ser y sin planeación de mi parte; en medio de un café en Lima con mi padre jesuita y con mi amiga psicóloga, comencé a decirlo todo, a relatar la parte más difícil de mi pasado, sin inventos que tapen las sombras de mi historia, logrando mientras las relataba que yo mismo las acepte; que mis sombras se unan a mi realidad, uniendo dos historias, fusionando mi pasado, el cual solo quería tomar en cuenta una parte de él. Ahora se forjaron los dos lados, el bueno y el malo, mi Troll y mi realidad son una sola, y viven desde ese día únicos, tomando mis fortalezas y mis debilidades para lograr mi lucidez presente, cada vez menos liada con secretos dentro de mi inconsciente, haciéndome un ser más real, y no un ente que vive en función de sus traumas del pasado.

Y las cosas no iban a quedar ahí, puesto que como estaba escrito, el haber arrojado tanto lastre en tan corto tiempo, se abrieron las ventanas de mi pasado, ese cuando tan sólo era un niño; y mientras el lado izquierdo de mi cara se empezaba a entumecer, recordaba imágenes, instantes, nombres, olores, momentos y colores; y mi mente empezaba a formar esa historia que determinó mi vida y la segunda vida de mi madre, llegando a la raíz de ese camino, a la elección que ha marcado mi vida por mi madre. Ahora puedo perdonarte, porque ahora puedo entenderte en demasía, ahora entiendo cuán importante pueden ser las pequeñas decisiones diarias, pues estás marcan tu camino para siempre.

Comments

Popular posts from this blog

Approach to knowledge building through debate during the age of information

We all die in doubt

Fear and life goals